Perú intenta salir del lodo pero las lluvias arrecian

Local residents wade through the water as a flash flood hits the city of Trujillo, 570 kilometres north of Lima on March 18, 2017, bringing mud and debris.
The El Nino climate phenomenon is causing muddy rivers to overflow along the entire Peruvian coast, isolating communities and neighbourhoods. Thousands have been affected since January, and 72 people have died. Most cities face water shortages as water lines have been compromised by mud and debris. / AFP PHOTO / CELSO ROLDAN AND STR

Perú intentaba reponerse ayer de los estragos causados en sus costas por avalanchas de lodo y piedras, así como por el desborde de ríos que, tras haber golpeado la capital, se ensañaban nuevamente con la zona norte, inundando ciudades y cortando carreteras.

El sábado, una turbia y potente riada -la quinta de los últimos días- llegó hasta el mismo centro de la ciudad de Trujillo, la tercera más importante del país, colmando sus calles y obligando a la ciudadanía a quitarse los zapatos y a abrazarse unos con otros para poder atravesar las calles sin ser arrastrados.

Al menos 72 muertos. Las autoridades mantienen en 75 la cifra de muertos desde enero a la fecha, producto de las inundaciones, según dijo el primer ministro, Fernando Zavala. Se registran también 72.115 damnificados -es decir, que lo perdieron todo- y 567.551 afectados -que sufrieron daños menores-.

“Habrá lluvias fuertes en regiones del norte y en Lima centro en los próximos días, por lo que la situación de alerta se mantiene”, comentó Zavala el sábado.

El Huarmey, 300 kilómetros al norte de Lima, las aguas superan el metro de altura.

Serpientes de lodo. Los “huaicos”, como se conoce en el Perú a las avalanchas que descienden de los cerros tras fuertes lluvias o desbordes de ríos, volvieron a deslizarse como serpientes de lodo por las calles de la ciudad, arrasando todo a su paso: viviendas, pertenencias, personas. También complicó la operación de aeropuerto de la ciudad.

“Estoy más de cinco días varado en Trujillo. Tengo a mi familia que vive en una zona de Lima afectada por los huaicos pero no tengo comunicación. Somos más de 500 personas varadas aquí. No tenemos probabilidad de viajar. Solo esperamos, no nos queda otra”, dijo a radio RPP el pasajero Ernesto Álvarez. / AFP

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