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Crisis en Cruz Roja ya lleva larga data

Dentro del caso de disputa de familias que tomó notoriedad internacional y actualmente deja a la Cruz Roja Paraguaya en una crisis que llegó incluso, a no reconocer a las nuevas autoridades de la filial paraguaya, datos a los que accedió “El País” dan cuenta que es un problema que se inició ya hace algún tiempo atrás e involucra hechos poco aclarados hasta el momento. Esto no es cuestión reciente y desde hace un tiempo atrás que las autoridades internacionales de la entidad vienen siguiendo muy de cerca los acontecimientos irregulares ocurridos en la sede de nuestro país.

Respetando un orden cronológico y según documentación a la que accedimos, en el año 2012 El ex secretario general, Carlos Vera Urdapilleta, se alía con el hijo del ex presidente de la Cruz Roja Paraguaya, Luis Díaz de Bedoya, Carlos Francisco Díaz de Bedoya y la nuera del mismo, Celeste Lara Castro para iniciar una supuesta limpieza, destituir a la entonces coordinadora programática y administradora para que los tres puedan iniciar una nueva gestión. La nuera y el presidente la utilizaron como carnada a Vera Urdapilleta para denunciar los supuestos desfalco, mala gestión y sin embargo, en ningún documento financiero, administrativo y financiero aparecen faltantes sino que todo lo contrario, esos últimos años según se ve que en los balances pasados (2005-2012) había dinero en caja y los ingresos eran mayores.

Contaron además con el apoyo del ex director de zona Xavier Castellanos de la Federación Internacional de la Cruz Roja, quien luego fue acusado por Vera Urdapilleta como participar ilegalmente en las decisiones de la institución y el responsable regional de la Federación, donde el secretario general, su familia y un grupo de presidentes de filiales crean un grupo denominado “TODOS POR LA CRUZ ROJA – INDIGNADOS DE LA CRUZ ROJA PARAGUAYA” ante las sucesivas irregularidades de la familia que ejercía el poder de la institución.

Para agravar la crisis y luxarlo al secretario general de entonces, el hijo del presidente se adueña de las actas y hace una denuncia en la justicia sobre Falsificación de actas en contra de Vera Urdapilleta. Eso caldeo más la cuestión.

Para los años 2013 y 2014, el hijo del presidente que fungía como asesor jurídico y su esposa toman la administración de la institución y no cumple su parte del pacto de gobernabilidad y llegan a peleas personales entre ambas familias, amistad que se rompió después de casi 40 años de estar juntos en la profesión con los que mantenían estrechos lazos de familia. El mismo grupo de indignados, hace circular un mail para los asociados y asambleístas para no aprobar el balance del año 2013 por las irregularidades detectadas por la auditoria y síndico, por ende pide ser rechazado este balance 2013. El secretario general presenta una nota a los asambleístas donde deslinda responsabilidades en su gestión y alude a la adulteración de las actas.

Siguiendo en el año 2014, en el mes de mayo, el presidente, tras la crisis desatada y la presión de las filiales, amén de los miembros del comité internacional y federación de la Cruz Roja, solicita la intervención del Comité de Mediación y eso comunica a los miembros de la asamblea; sin embargo los ánimos y las ofensas públicas, pujas y demás cosas crecían, así surge la nota del mismo grupo creado para supuestamente defender los intereses de la Cruz Roja, sin embargo estos, los que defendían era no estar asumiendo el poder, pudiendo hacerlo y que la familia del entonces y fallecido hoy presidente hacia lo que quería en la administración de la Cruz Roja Paraguaya. En un mail, los disidentes (indignados) envían a la Federación un mensaje marcando posturas con respecto a los problemas existentes y básicamente acusan al presidente y su familia. A la par, envían dos documentos de la fiscalía sobre el reporte de denuncias del hijo y la nuera del secretario general.

Pasaron los meses y en fecha 5 de noviembre de 2014, un grupo de asociados disidentes envían una nota firmada por todos ellos e incluyen a Vera Urdapilleta y su familia. Esta nota fue dirigida a George Weber Presidente del Comité de Cumplimiento y Mediación de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, donde denuncian las irregularidades y los malos manejos de la familia íntima del presidente en ese entonces.

Para el 1 de diciembre del 2014, el Comité de Cumplimiento y Mediación después de estar por Asunción desde el 17 al 20 de noviembre del 2014 para mediar la situación y escuchar a ambos bandos familiares y otros grupos de interés, enviaron su evaluación de la situación y menciona expresamente:
Las diferencias son irreconciliables y la situación es de no retorno. Es Lamentable que los actuales problemas que enfrenta la sociedad nacional (Cruz Roja Paraguaya), que incluyen posiciones y dinámicas enfrentadas entre los dirigentes actuales, están dividiendo a la Cruz Roja Paraguaya y ponen en peligro el compromiso de nuestros principios y el espíritu de solidaridad hacia los más vulnerables (SIC), reza una parte de la nota del Comité de Cumplimientos y Mediación.

En dicho texto, aconsejan seriamente que la Sociedad Nacional recomience un “nuevo liderazgo” que no incluya a ninguno de los miembros de la actual dirigencia. Esto, involucraba al comité central, comité ejecutivo, presidencia, secretaria general e instancias directivas de aquella época. Recomendaron a su vez que en aquel proceso interino, que el presidente y secretario general, se retiren por un tiempo de sus funciones y asuma el vicepresidente hasta terminar la hoja de ruta que terminaría con nuevos estatutos y nueva dirigencia. Estaba previsto además que se contrate a un director ejecutivo del exterior, el español Fernando Casanova quien en 2014 tenía la función de delegado regional para la Zona Andina, con base de operaciones en Lima, capital del Perú. A su vez pidieron el acompañamiento de este proceso del Ministerio de tutela en caso del Paraguay sería el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social.

La respuesta a la nota de George Weber por parte del presidente Díaz de Bedoya, en fecha 3 de diciembre del 2014 fue que él aceptaba la resolución y la hoja de ruta establecida por el comité de mediación, donde este dimitiría a su cargo de presidente en pos de resolver esa situación pero con ciertas condiciones como ser por ejemplo que todos los líderes de la sociedad nacional renuncien y dimitan y que a ninguno de ellos sea parte del nuevo liderazgo de la Cruz Roja. Esto lo consideró obligatorio. En otra nota del 4 de diciembre del 2014, el mismo presidente comunica la decisión a los miembros del Comité Central.

Parte de la respuesta del 30 de diciembre del 2014 donde dan participación a los ministerios de Salud y del Interior.
Parte de la respuesta del 30 de diciembre del 2014 donde aconsejan dar participación a los ministerios de Salud y del Interior.

Ya en las últimas horas del 2014, específicamente en el día 30 de diciembre de este año, considerando la negativa de las partes por dimitir y ceñirse a lo recomendado por el Comité de Mediación, George Weber, entonces presidente de la Comisión de Mediación, remite una nota al presidente y secretario general, donde les hace partícipes de su preocupación de que no están cumpliéndose los acuerdos e insta a las partes a ponerse en contacto con las instituciones tutelares en el país, que en este caso son competencia del Ministerio de Salud y Ministerio del Interior, y que si no ocurría esto, ya tratarían a otro nivel el tema con lo que se avizoraba una fuerte sanción para la Cruz Roja Paraguaya.

Ya en el año 2015, tanto Vera Urdapilleta y Díaz de Bedoya se vieron obligados y presionados por todos a presentar una nota de permiso por tiempo indefinido, asumiendo el ingeniero Carlos Escobar, considerado íntimo amigo de Díaz de Bedoya y parte de lo convenido fue que el hijo de Díaz de Bedoya y su nuera continúen en posición de tomar decisiones dentro de la Cruz Roja Paraguaya por lo que ninguno salió por las buenas de la Cruz Roja, sino que presionados y llevados a los extremos.

Para noviembre del 2016, Díaz de Bedoya fallece y deja vía libre a la contraparte quien a su vez fue parte de su administración.

Desde el año 1993, hasta el 2015, cuando se da el pedido de permiso, fueron más de 20 años donde ambos amigos y colegas estuvieron en el cargo. Es por demás sabido que las familias siempre se encontraron en el poder de la Cruz Roja Paraguaya. El padre del secretario general, el doctor Carlos Vera Martínez quien estuvo más de 20 años, era tradición que este pase la sucesión natural a su hijo por tradición. Ambas familias enfrentadas desde el 2013 hicieron las paces para llegar al poder, por un lado, para que Vera Urdapilleta siga con la tradición que luego le tocara al hijo de Díaz de Bedoya y así sucesivamente.

El gobierno de los últimos 50 años en la Cruz Roja fue de médicos y familias, el Hospital Materno Infantil sigue siendo el arca de la institución y hoy es la principal fuente de ingresos para el mantenimiento de toda la Cruz Roja.

Los problemas financieros de la institución no son nuevos, sin embargo, en estos últimos 4 años no se ha generado recursos, se ha agotado los ahorros y la mala gestión y administración se denota no solo por lo que se expresa sino se visualiza en los balances.

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