Estas aquí =>

Evaluación del MEC constata desventaja de sectores rurales

Hoy martes fueron presentados los resultados de la primera evaluación censal de logros académicos, que arrojan una diferencia clara entre el aprendizaje de niños y niñas del sector privado y público.

El Snepe, siglas del Sistema de Evaluación del Proceso Educativo, es un sistema de evaluación de la calidad educativa que se viene implementando desde 1995, a fin de realizar mediciones de los estándares educativos nacionales. La inversión para ponerlo en marcha fue de 3, 1 millone

s de dólares a cargo del Fondo para la Excelencia de la Educación e Investigación.

La medición es aplicada a estudiantes del tercer, sexto y noveno grados, de la EEB y el tercer año de la Media, quienes tuvieron pruebas de matemática, lectura y escritura y cuatro cuestionarios relacionados a factores de aprendizajes.

Rossana Marcoré, directora de Evaluación de la Calidad Educativa del MEC, expuso que en todas las áreas evaluadas se constató que los alumnos de instituciones educativas privadas subvencionadas, tienen mejores estándares de aprendizaje que los alumnos de las escuelas públicas.

“El 40 por ciento de los estudiantes del sector oficial que cursan el tercer grado están por encima de la media, mientras que por el sector privado subvencionado el 51 por ciento”, detalló.

En cuanto a los escolares del sexto grado, el 40 por ciento de los estudiantes que van a escuelas estatales están por encima de la media, frente al 56 por ciento de los que asisten a establecimientos privados.

Respecto a los evaluados del noveno grado, el informe indica que el 43 por ciento de los estudiantes que asisten a escuelas públicas están por encima de la media, en tanto que el 61 por ciento de los privados tienen mejores promedios.

Con relación al tercer año de la media, se menciona que el 45 por ciento de los públicos están mejor frente al 57 por ciento de los privados.

Asimismo se destaca que los estudiantes que viven en zonas urbanas tienen porcentajes más elevados de aprendizaje y razonamiento en paralelo a los que estudian en el sector rural.

 

Sostuvo que Paraguay cuenta con un alto porcentaje de niños que actualmente no acceden al sistema educativo a tiempo. Si hay un rechazo por parte de los niños a concurrir a la escuela, es porque seguramente no es un ambiente amigable.

Una mayor carga curricular no siempre resulta en mejores estándares, sino actúa como un efecto contrario. Ello sumada a la escasa carga horaria disponible, obliga a los maestros a legitimar los programas con una ingente sobrecarga de tareas.

El resultado es una pobre calidad en las evaluaciones, con un bajo aprendizaje, con gran cantidad de tareas, que luego son usados de instrumentos para maquillar los pobres resultados que alcanzan los alumnos.

Esto es doblemente grave, porque la evaluación del aprendizaje, es decir el examen en sí, pasa a tener un valor relativo en el peso de las calificaciones, pasando los trabajos prácticos, a soslayar permanentemente esta realidad.

Finalmente, el complicado laberinto curricular presenta la siguiente paradoja: Si el alumno obtiene un puntaje elevado en el examen, pero no tiene el proceso, reprueba. En cambio, si el alumno obtiene un bajo puntaje en el examen, pero tiene proceso, aprueba.

Se registraron retrocesos en matemática en alumnos del noveno grado, mejoras relativas en el sexto grado y avances en el tercer grado. Ello obliga a preguntarse qué es lo que se está haciendo bien y mal, para tener avances en algunas áreas  y cifras negativas en otras competencias.

 

Tal vez te interese...

¿Que opinas?