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Claves de una buena alimentación para mejorar la hipertensión

En la actualidad, muchas personas en Paraguay tienen hipertensión y algunas de ellas están sin diagnosticar. Aunque es una enfermedad tratable y que se puede controlar, si no se siguen las recomendaciones del médico, el paciente puede llegar a tener complicaciones graves, como un infarto.

Una de las principales medidas que se pueden seguir para vigilar y mantener bajo control esta patología es cuidar la alimentación, tal y como indica la Licenciada Lorena Chaves, quien  indica que la dieta del paciente hipertenso debe ser variada, rica en frutas y verduras, lácteos bajos en grasa y pobre en sal.

La presión arterial es una medición de la fuerza ejercida contra las paredes de las arterias a medida que el corazón bombea sangre a su cuerpo. Hipertensión es el término que se utiliza para describir la presión arterial alta, según explicó la licenciada.

¿Cuáles serían los valores que indicarían una presión arterial alta?

Una medición de la presión que arrojase como resultado:
-Presión Arterial Sistólica: 130 a 139 y Presión Arterial Diastólica: 85 a 89 (13/8) ya indicaría
una prehipertensión o presión arterial normal alta.
-Presión Arterial Sistólica: 140 a 159 y Presión Arterial Diastólica: 90 a 99 (14/9) ya indicaría
una Hipertensión Grado 1 (Leve).
-Presión Arterial Sistólica: 160 a 179 y Presión Arterial Diastólica: 100 a 109 (16/10) ya
indicaría una Hipertensión de Grado 2 (Moderada).
-Presión Arterial Sistólica: mayor o igual a 180 y Presión Arterial Diastólica: mayor o igual a 110
(18/11) ya indicaría Hipertensión grado 3 (Grave).

¿Presenta algún tipo de síntoma adicional?

La hipertensión maligna es una forma peligrosa de presión arterial muy alta. Los síntomas incluyen: Dolor de cabeza fuerte; Náuseas o vómitos; Confusión; Cambios en la visión; Sangrado nasal.

¿Qué alimentos se debe evitar  ?

Evitar las aguas mineralizadas en general y en especial las que provengan de zonas montañosas. Limitar el consumo de leche y yogur que también contienen sodio. Evitar los quesos muy maduros y su consumo excesivo, incluso los que dicen no contener sal, contiene el sodio de la leche.

Limitar el consumo de manteca y margarina, preferir las que no contengan sal. No consumir fiambres, embutidos, chacinados y todos los productos en conserva o enlatados, todos tienen cantidades elevadísimas de sal como conservante. Entre las hortalizas evitar el apio, escarola, acelga y espinaca, la remolacha y todas las hortalizas enlatadas. Los panificados en general contienen mucho sodio para ayudar a su conservación, por lo tanto se deben evitar, salvo que la etiqueta indique “sin sal”. Evitar las frutas enlatadas, los jugos de frutas envasados o concentrados o los néctares que contienen citratos de sodio. No se permiten bebidas alcohólicas. Evitar el café.

¿Cuál es su relación con la diabetes?

Con el tiempo, el nivel alto de glucosa en la sangre que resulta de la diabetes puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios que controlan el corazón y los vasos sanguíneos. La presión arterial alta o el colesterol alto son factores independientes que junto con la diabetes aumentan la posibilidad de tener una enfermedad del corazón o un ataque cerebral.

¿Qué alimentos son recomendados?

El Arroz, la manzana, café descafeinado, infusiones claras (manzanilla, boldo, anís), 1 a 2 huevos por día, 1 taza de leche descremada, 1 yogur descremado pequeño, preferir los quesos blancos y frescos, agua mineral baja en sodio, jugo de limón, edulcorantes 100% ka´a he´e y sucralosa (líquidos), panificados hechos en el hogar sin adición de sal.

¿En qué medida favorece al paciente una dieta baja en sal?

La dieta baja en sal tiene un efecto “hipotensor” y el efecto de la reducción de sodio sobre la presión arterial, es mayor en hipertensos, diabéticos, pacientes con enfermedad renal y en la raza negra.

¿Existe la sensibilidad a la sal? 

Si, la sensibilidad a la sal se define como la respuesta en los individuos normotensos o hipertensos, de un ascenso tensional mayor a las 10 mmHg. Sólo aproximadamente un 40% a 50% de los casos de hipertensión, son considerados “sodio-sensibles”, dándose esta prevalencia especialmente en las personas de mayor edad. En los normotensos se observa una sensibilidad a la sal en aproximadamente el 26% de los casos.

 ¿Existe una relación directa entre obesidad o hipertensión?
La obesidad es una enfermedad crónica, considerada un factor de riesgo importante en el desarrollo de enfermedad coronaria, hipertensión, insuficiencia y fallo renal.

El 70% de los casos de hipertensión (HTA) en el hombre y 61% en mujeres, son atribuibles a exceso de adiposidad, con aumento promedio de presión sistólica de 4,5 mmHg por cada 5 kg de aumento de peso, según el estudio Framingham.

El exceso de grasa abdominal, es decir de la grasa en el vientre o alrededor de la cintura, puede aumentar su probabilidad de tener enfermedades del corazón y se relaciona con concentraciones de insulina altas en ayunas y con aumento en la incidencia de DM tipo 2.
Tiene un exceso de grasa abdominal si su cintura mide:
– más de 102 cm si es hombre
–  más de 88 cm si es mujer

 ¿Cómo afecta el hábito de fumar a la presión arterial?

Fumar produce un aumento transitorio, durante 15 minutos, de la tensión arterial, probablemente por estimulación simpática central, con aumento de catecolaminas. También se deberá evitar el tabaquismo pasivo (estar cerca de un fumador, respirar el humo) dado que aumenta el riesgo coronario y otras enfermedades vinculadas.

¿Qué condimentos son los que se debe evitar?

Principalmente la sal de mesa, cubitos de caldo comunes, mayonesa, salsa golf, kétchup, mostaza preparada, salsa de tomate envasada, sal de ajo, apio, cebolla, extracto de carne, salsa de soja, sacarina sódica (en los edulcorantes), aceitunas, palmitos (todo lo que sea envasado).

¿Existe una cantidad de porcentaje de sodio que puede consumir el paciente por día?

Hay un mínimo de sal que puede indicarse, porque en general el organismo logra regular su propio balance, con 1 gr de sal común (400 mg de sodio) se logra mantener el equilibrio y se permite mayor elasticidad en la selección de alimentos y una alimentación más apetecible.

El nivel de restricción sódica debe figurar en la prescripción dietética y dependerá del estado y de la gravedad del paciente recordando que muchos alimentos contienen sodio además de la sal de mesa.

La dieta DASH para la hipertensión arterial, ¿de qué se trata?

La dieta Dash representa una alimentación saludable, basada en frutas, verduras, cereales, lácteos descremados, ácidos grasos mono-insaturados, pescado, aves, nueces, y es por ende pobre en grasas saturadas, carnes rojas, bebidas azucaradas y dulces. Tienen un efecto antihipertensivo independiente del consumo de sodio y del descenso de peso. Produce un descenso promedio de la PAS/PAD de 5,5/3,5 mmHg desde las dos semanas de su
implementación.

Con fuerte evidencia se ha demostrado que su implementación con dieta hiposódica aumenta el efecto antihipertensivo.

Recomendación:

  • Su proveedor de atención médica puede remitirlo a un nutricionista, quien puede ayudarlo a crear un plan de comidas saludables.
  • Pregunte cuál debe ser su presión arterial ideal.

 

 

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