Estas aquí =>

Indígenas urbanizados, el paleolítico de smartphone y la cola de zapatero

Unos 115 mil indígenas viven en todo Paraguay. De ellos, cerca de 85 mil viven en extrema pobreza. Otros 50 mil no tienen tierras, así que han salido a las grandes ciudades en busca de sobrevivencia.

Salen de sus tierras por causa de la pobreza, expulsados por la agricultura mecanizada y la ganadería a gran escala. Son indígenas urbanizados, y ya no tienen cabida con sus etnias. En la ciudad, descastados y despojados de su hábitat y costumbres, lo único que les queda es el alcohol, y a los más pequeños, la droga y la prostitución.

Se instalan en precarios campamentos de hule, donde conviven entre leños que recolectan de los residuos, a la vera de grandes edificios de cristal y cemento, conviven la “modernidad” y el paleolítico con smartphone y cola de zapatero.

El Instituto Paraguayo del Indigena, INDI, que es la dependencia estatal encargada del segmento, cuenta con un presupuesto de unos 77 mil millones, de los cuales, unos 60 mil millones deben destinarse a la compra de tierras, nos decía su presidente, Aldo Saldivar.

El edificio que alberga a la entidad, se encuentra muy deteriorado, y ya no responde a las necesidades actuales de los sujetos de su cuidado. Saldívar estima que esos 77 mil millones, deben ser ejecutados con más eficiencia y de cara a la nueva realidad de los indígenas.

Buscará reestructurar el esquema de gastos de la entidad, para sostener y apoyar a las comunidades que ya tienen sus tierras, así como encarar como una realidad sin retorno, la “urbanización” de ciertos grupos, que ya no podrán volver al bosque.

Esos quedaron atrapados en un limbo temporal, del que les será muy difícil salir sin una ayuda efectiva, constante y duradera, que hasta ahora el estado no pudo brindar.

 

 

Tal vez te interese...

¿Que opinas?