Estas aquí =>

La importancia de relacionarnos con los chinos

¿Cuán lejos o más cerca está el Paraguay de mantener relaciones comerciales oficiales con la gigante nación de China continental? Y, sobre todo, debiéramos preguntarnos si en qué medida afectaría esa eventual relación diplomática de cara las mantenidas con Estados Unidos cuya influencia política sobre varios países latinoamericanos es notoria sobre todo en Paraguay.

Desde hace unos 20 años la intención de arrimarse a los chinos, sobre todo desde los sectores del empresariado nacional, se intensifica sabiendo que aquella potencia asiática decidió incursionar en el mundo de los negocios tanto para vender como para comprar llegando a acaparar hoy el 65 % de las importaciones paraguayas.

Si bien es cierto que determinados productos chinos carecen de la durabilidad de los europeos o norteamericanos, los calzados por ejemplo, son de precios accesibles para el consumidor por lo que, irremediablemente, su comercio provoca serias incomodidades a productores, industriales y comerciantes de los mismos rubros nacionales.

Volviendo al asunto inicial, bien vale preguntarse si estamos cerca o lejos de concretar una relación diplomática y/o comercial con el gigante asiático. Sin dudas, el sector empresarial de hecho opera con los exportadores chinos (por eso el 65 % de nuestras importaciones está acaparado por China). Tal es así que es sabido que algunas exportadoras paraguayas, incluso, tienen montadas sus oficinas en Panamá para operar con los proveedores chinos.

¿Qué compra China de Paraguay? Sin vueltas de hojas, la soja, pero, he ahí el nudo de la cuestión, a través de intermediarios, las grandes transnacionales que, basando sobre la cotización del mercado norteamericano de Chicago paga precios que, algunas veces, como ahora, no son compensatorios para el productor primario de Paraguay.

De hecho, Paraguay produce soja también para el mercado chino, pero la cosecha nacional va sin precio fijado por los importadores chinos en exclusiva para los paraguayos sino a través de los intermediarios que se quedan con gran parte de las ganancias que hubieran sido para los paraguayos si la venta se hiciera de país a país.

También es verdad que, en silencio, hay mucho acercamiento entre referentes nacionales y chinos para oficializar las relaciones comerciales, habiendo una traba de por medio, nuestra relación, quizás forzada por los Estados Unidos, con Taiwán, que mantiene una larga guerra fría con Pekín.

También se sabe que los chinos exigen que Paraguay renuncie a su relación diplomática con Taipéi, sede del gobierno de Taiwán, lo cual pone entre la espada y la pared a la diplomacia paraguaya liderada por Mario Abdo Benítez.

Entre tanto, los mismos sembradores de soja, protagonistas y responsables de producir al menos 3.000 millones de dólares al año para el país, procuran acercarse a los importadores de China a través de los medios diplomáticos a su alcance, sobre todo desde la diplomacia que mantiene Brasil con aquel país, visto y considerando que miles de sojeros residentes en Paraguay son de origen brasileño.

Los intereses por regularizar la relación comercial de Paraguay y China promueven conversaciones, todas manejadas con discreción, con representantes del gobierno, mientras que por medio de las redes sociales y algunos medios periodísticos hacen escuchar sus reclamos al presidente Abdo Benítez en el sentido de mantener relación comercial con el gobierno de aquel país que representa a 1.200 millones de consumidores diarios.

¿Podrá darse esa relación comercial y diplomática? Si queremos crecer como productores primarios y procesadores de nuestra materia prima necesitamos un canal directo entre nosotros y aquellos porque, entre tanto, por ahora se trabaja la tierra para que el intermediario se lleve gran parte de la torta que, merecidamente, se prepara para el disfrute de los paraguayos.

La relación comercial es un asunto muy importante para el Paraguay de hoy, los asuntos políticos, ideológicos, también son, pero no tanto como los que refieren a la exportación de nuestros productos, mientras los chinos nos meten montañas de contenedores con sus mercaderías como si ya tuviéramos relaciones regularizadas de gobierno a gobierno.

Tal vez te interese...

¿Que opinas?