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Lentamente van volviendo los damnificados a sus hogares

Cientos de familias aguardan estos días en los cuarteles militares habilitados de Asunción la llegada diaria de los camiones desplegados por el Gobierno para cargar todas sus pertenencias personales y regresar a sus hogares, seis meses después de abandonarlos a causa de la crecida del río Paraguay.

El procedimiento es parte del “Operativo Retorno», que afecta a unas 8.000 familias y que ha sido puesto en marcha por el Gobierno tras la bajada del nivel del río a su paso por la capital paraguaya. Un capítulo de ese operativo se vivió hoy en la Primera División de Infantería, cuartel que dio cobijo a muchas de esas familias cuando se vieron obligadas a dejar sus casas, ubicadas en la línea del río.

La imagen de las familias apilando sus muebles, electrodomésticos y objetos, a la espera de que los camiones los trasladen a sus hogares, fue una de las imágenes esta mañana en el predio, donde todavía permanecen centenares de personas alojadas en las casetas de madera y chapa en las que han vivido el último medio año.

Es una experiencia muy triste para uno salir de su casa pero ya estamos retornando. Ojalá que estemos un poquito más de tiempo esta vez, dijo Cristina Ocampos, antes de regresar a su vivienda del Bañado Sur, uno de los barrios afectados por la crecida del río.

Durante estos meses, Ocampos ha convivido en una pequeña caseta con suelo de barro y de apenas 20 metros cuadrados junto a otros cinco miembros de su familia, entre ellos dos menores de edad. Ocampos reconoce que su estancia ha sido incómoda, aunque agradece la colaboración de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) que les ha ayudado a adecuar el lugar.

Hasta la vivienda llega electricidad y agua corriente, gracias a una tubería que conecta cada una de las casetas y que termina en unas duchas comunitarias a las que acceden los vecinos. Para Ocampos, lo peor de su tiempo en el campo de refugiados ha sido soportar la concentración de «calor» de la caseta durante este verano, en los que algunos días se han superado los 40 grados centígrados de sensación térmica.

Es la sexta vez que esta familia tiene que abandonar su vivienda cuando aumenta el nivel del río Paraguay, un problema cíclico que se repite cada año. Nos estamos mudando con miedo de que suba el agua otra vez. Estuvimos poquito tiempo en nuestra casa el año pasado. Antes de tres meses, ya me volví a mudar otra vez, lamenta Ocampos.

A varios cientos de metros de distancia, Mercedes Ávalos, embarazada de ocho meses, se alegra por la llegada de los camiones de la mudanza, ya que podrá dar a luz a su bebé en su hogar. El bebé viene en marzo, gracias a Dios, y vuelvo nuevamente a mi casa después de cinco o seis meses, relató.

Durante este tiempo ha permanecido en una estructura de madera junto a las familias de su madre y de su hermana, que en total suman nueve miembros. Ávalos agradece el lugar que les ha tocado este año, ya que está cubierto por varios árboles que les protegen del calor, sin embargo lamenta que por la noche el ventilador no abastece y aparecen los mosquitos.

La cabeza de familia afirma que supone un gasto tener que arreglar cada año los desperfectos que provoca la crecida del río y pintar las paredes de su casa, también en el Bañado Sur. El agua subió mucho, agarró todas las calles y nos costó mucho salir porque había camiones que querían entrar y otros que ya no, cuenta Ávalos sobre su precipitada salida de su hogar.

La madre insiste en la necesidad de construir una franja que evite que el agua invada cada año esa zona de Asunción, un proyecto que califica como su esperanza para no tener que sufrir más estos problemas.

El “Operativo Retorno» ya ha permitido devolver a sus casas a cerca de 500 familias de la Primera División de Infantería de Asunción, mientras que otras 1.100 aguardan todavía la llegada de los operarios.

La iniciativa gubernamental, que finalizará en dos meses, comenzó en febrero cuando el cauce del río recuperó su nivel habitual, tras superado los seis metros en octubre. Las inundaciones dejaron un total de 8.260 familias afectadas en toda Asunción, que se reubicaron en distintos refugios y plazas del centro de la capital.

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