Estas aquí =>

Reforma Temer: El Senado brasileño ha producido una “involución” de los derechos laborales

El Senado brasileño aprobó hoy el texto base de una polémica reforma laboral propuesta por el Gobierno del presidente, Michel Temer, y ahora tres modificaciones específicas a la iniciativa original deberán ser votadas por separado.

En caso de que las sugerencias de cambio a la propuesta sean rechazadas por el plenario del Senado, la iniciativa será encaminada para la sanción presidencial por parte de Temer, quien acorralado por escándalos de corrupción se anotará así una importante victoria en su gestión al frente del poder desde mayo de 2016.

Puntos principales de la reforma:
1. Reforma del Sistema de Previsión Social: Aumenta la edad mínima de jubilación a los 65 años e iguala la edad entre hombres y mujeres, y entre trabajadores del campo y la ciudad. En Brasil, la ley permite que las mujeres puedan jubilarse con 30 años de cotización, y los hombres con 35 años de servicio.
2. Congelamiento de los concursos de servidores públicos: Congela por 20 años el presupuesto para la Salud y la Educación. No podrán crearse nuevos puestos de trabajo en los sectores de salud y educación, y el límite de gasto en las áreas de salud y educación entrará en vigor en 2018. El congelamiento del salario mínimo es el primer paso para asegurar la reforma de la Sanidad, la próxima meta de la gestión de Michel Temer (PMDB) en el Congreso Nacional.
3. Negociación: En la práctica, los beneficios como el aguinaldo, las vacaciones, el adicional nocturno, licencia de paternidad y el salario mínimo pueden ser pasibles de negociación entre patrón y trabajador.
4. Tercerización (subcontratación): Autoriza a las empresas a contratar servicios de terceros hasta para la actividad final que prestan las propias compañías. Esto traería como consecuencia la disminución de costos de contratación.
5.“Flexibilización” de la jornada de trabajo: Legaliza la contratación temporaria incluso por pocas horas y permite ampliar la jornada de trabajo de 8 horas a 12 horas diarias.

Y además, el Estado retira la gratuidad de los juicios laborales, por lo que los trabajadores ya no podrán hacer uso de los defensores públicos para llevar adelante sus juicios, y los costos de los mismos tampoco serán gratuitos. Con estas medidas, el Estado Brasileño ha retirado el carácter de sector vulnerable/protegido del que gozaba el trabajador, imponiendo una relación de desigualdad que beneficiará a los patrones, y precariza todo el sistema laboral del vecino país.

Las medidas son parte de una tendencia mundial que busca revertir las reivindicaciones de los trabajadores del siglo pasado, que luego se fueron incorporando a los sistemas legislativos de casi todos los países del mundo, durante la primera mitad del siglo XX. Se produce así una involución en los derechos laborales con la pérdida del aguinaldo, las vacaciones, las horas extras, la jornada de 8 horas.

Tal vez te interese...

¿Que opinas?